Hay conversaciones que te recuerdan que el liderazgo no se aprende únicamente en los libros. Se construye en la cancha, en las decisiones difíciles y en la capacidad de inspirar a otros.
Recientemente tuvimos el privilegio de acompañar al Tecnológico de Monterrey en la Reunión Nacional de Líderes de Generación EXATEC 2026, un espacio que reunió historias que reflejan lo mejor del talento mexicano.

Escuchar a Mineko Kato, HR Director del Club Deportivo Guadalajara, fue una gran lección sobre cómo el propósito se convierte en cultura. Compartió cómo el liderazgo se vive dentro de una institución con tanta historia y cómo ese propósito permeó cada detalle para hacer de Guadalajara una sede mundialista ejemplar: desde recibir a equipos internacionales haciéndolos sentir como en casa, hasta coordinar directamente con la FIFA la gestión del estadio.

Escuchar a Bismarck Lepe, fue un recordatorio de lo que significa construir con visión de largo plazo. Desde su paso por Google hasta la fundación de Ooyala, su crecimiento como emprendedor, el impulso de Wizeline en México y el propósito que hoy lo mueve al frente de MiSalud Health. Una trayectoria que demuestra que las empresas cambian, los mercados evolucionan, pero el liderazgo siempre comienza por la capacidad de crear valor para las personas.
Me quedo con esta reflexión:
México necesita más líderes que inspiren desde el propósito, que construyan confianza y que entiendan que el verdadero impacto siempre trasciende los resultados.Gracias al Tecnológico de Monterrey por seguir creando espacios donde las historias de quienes están transformando nuestro país inspiran a las nuevas generaciones de líderes.
